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NICARAGUA  

                 I.               ANTECEDENTES  

               La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha continuado observando con mucha atención la forma en que ha evolucionado la situación de los derechos humanos en Nicaragua en el curso del año 1993.  Desde la publicación del último Informe Anual, han acontecido numerosos hechos que requieren una consideración detenida.  Esta sección, por lo tanto, está destinada a actualizar la información que ha venido siendo considerada por la Comisión en las respectivas secciones de sus informes anuales.   

               La Comisión Interamericana desea poner de manifiesto su profunda preocupación por el deterioro de la situación de los derechos humanos durante el período cubierto por el presente Informe Anual, debido principalmente al recrudecimiento de hechos de violencia tanto en zonas rurales como urbanas, a la falta de control de la autoridad civil sobre las estructuras militares y policiales, y a la ineficacia de los órganos encargados de administrar justicia para esclarecer y sancionar a los responsables de graves crímenes cometidos desde que el actual Gobierno asumió el poder.  Todas estas características, sumadas a una grave crisis política e institucional, estarían creando en la población un estado de inseguridad jurídica y social frente a una constante incidencia de hechos que violan los derechos consagrados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos.    

               La grave situación de los derechos humanos en la actualidad, es el resultado de una serie de fenómenos que la Comisión Interamericana puso de manifiesto en reiteradas oportunidades a fin de prevenir la situación que en estos momentos impera en dicho país.  En efecto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en su Informe Anual 1989-1990, señaló lo siguiente:    

Las elecciones han sido seguidas por un período de difíciles negociaciones tendientes a enfrentar los graves problemas que aquejan a la sociedad nicaragüense.  Así, se considera que debe separarse el Ejército Popular Sandinista del Partido y lograrse su subordinación al poder civil, al igual que la subordinación de los organismos dependientes del Ministerio del Interior: la Policía Sandinista, la Seguridad del Estado y el Sistema Penitenciario Nacional.  La desmovilización de la Resistencia Nicaragüense constituye otro problema de difícil solución en el que están colaborando activamente la Iglesia Católica, a través de Su Eminencia Cardenal Obando y Bravo, ONUCA y la Comisión de Seguimiento y Verificación (CIAV).  De especial importancia para el nuevo Gobierno será emprender la tarea de recuperar las armas que hoy se encuentran en manos de la población civil.  La Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresa su esperanza que la primera transferencia democrática  del poder en la historia reciente de Nicaragua, después de un positivo ejercicio de los derechos políticos, sea un paso decisivo en el logro de soluciones enmarcadas en las instituciones democráticas y con el pleno respeto de los derechos humanos....(Informe Anual 1989-1990, pág. 170).  

 

            En el curso del presente informe, la Comisión Interamericana tratará nuevamente los diversos factores que vienen afectando negativamente la situación de los derechos humanos en Nicaragua.  Así, se tratará la situación de los desmovilizados (violencia rural y urbana e informes de la Comisión Tripartita), los problemas que confronta el ejercicio del derecho a la justicia, debido proceso, libertad individual y el derecho a la propiedad.  Por último, se analizarán los problemas institucionales relacionados con las Fuerzas Armadas y los Organos de la Seguridad del Estado.

               II.                  DERECHOS DE LOS DESMOVILIZADOS  

               A.                  VIOLENCIA RURAL Y URBANA

                 Uno de los más graves problemas que debió enfrentar el Gobierno desde el mes de abril de 1990 fue el proceso de desmovilización de los ex-miembros de la Resistencia Nicaragüense.  Para ello, el Gobierno asumió una serie de compromisos, que consistieron en un conjunto de facilidades para la reincorporación de aquellos a la sociedad civil, incluyendo la entrega de tierras y otros recursos para efectuar labores productivas.  Por su parte, tanto los ex-miembros de la Resistencia Nicaragüense como los ex-miembros del Ejército Popular Sandinista se comprometieron a devolver las armas.  Sin embargo, desde el mes de julio de 1991, y a pesar de que el proceso de desarme ha concluido, grupos de ex-miembros de la Resistencia Nicaragüense están actuando en la zona norte del país, aduciendo entre otras razones, un clima de inseguridad frente a las arbitrariedades del Ejército y la Policía, así como la falta de cumplimiento por parte del Gobierno de los acuerdos de desmovilización relacionados con la entrega de tierras y créditos bancarios.  Por otro lado, ex-miembros del Ejército Popular Sandinista retomaron también las armas señalando que se sentían inseguros frente a las acciones de los otros grupos.  Lo cierto es que --según las informaciones proporcionadas-- la sociedad civil se encuentra desprotegida frente a la violencia y a la delincuencia que ejercen ambos grupos y a la respuesta desproporcionada que ejercen el Ejército y la Policía a fin de repeler las acciones de los rebeldes tanto en las zonas rurales como en las urbanas.  

               En efecto, según las informaciones proporcionadas a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en el norte del país estarían operando 1,200 hombres armados aproximadamente, quienes en los primeros seis meses del año habrían dejado un saldo de 62 muertos, 44 secuestrados y más de 120 asaltos a vehículos civiles.  Debido a ello, el 18 de mayo de 1993, la Presidente de Nicaragua, doña Violeta Barrios de Chamorro, suspendió por un período de 30 días algunas garantías constitucionales.  Entre las garantías suspendidas estuvieron la inviolabilidad domiciliaria, la obligación de orden judicial para detener a una persona y a no ser detenido más de 72 horas durante la investigación policial.  Los municipios y provincias afectadas con dichas medidas fueron:  Quilalí, Jícaro y Murra en Nueva Segovia; San Juan de Río Coco en Madríz; y San Juan de Limay, Pueblo Nuevo y Condega en Estelí.  

                 A pesar de las medidas adoptadas por el Poder Ejecutivo para frenar la violencia, el 21 de julio de 1993, 150 ex-miembros del Ejército Popular Sandinista autodenominados "Frente Revolucionario Obrero y Campesino" (FROC), y dirigidos por el ciudadano hondureño Víctor Manuel Gallegos, alias "Pedrito El Hondureño", tomaron la ciudad de Estelí, al norte de Managua.  Según las informaciones proporcionadas, los grupos rearmados estaban solicitando al Gobierno el financiamiento a los pequeños y medianos productores agrícolas; legalización de propiedades entregadas por el Gobierno anterior; creación de fuentes de empleo; acceso a la salud; y la no privatización de la educación.  Al día siguiente, el Gobierno envió tropas del Ejército a dicha ciudad, a fin de restablecer el orden.  Durante la incursión se produjo un enfrentamiento entre los grupos rearmados y el Ejército, dejando un saldo de 22 muertos, 98 heridos y 9 desaparecidos.  La Comisión Interamericana fue informada, asimismo, que 2 niños murieron en el curso de las acciones, quedando 27 mujeres, 5 ancianos y 18 niños gravemente heridos.

                 La Comisión Interamericana de Derechos Humanos fue informada, asimismo, que el 19 de agosto de 1993, a las 11:30 a.m. aproximadamente, miembros del grupo rearmado denominado "Frente Norte 3-80" (ex-miembros de la Resistencia Nicaragüense), secuestraron a una comisión interinstitucional integrada por 38 miembros y enviados por el Gobierno a la norteña localidad de Caulatú, Departamento de Quilalí, para negociar el eventual desarme del mencionado grupo que dirige José Angel Talavera, alias "El Chacal".  El autodenominado Comando Frente Norte 3-80 secuestró, entre otros, a los diputados sandinistas Carlos Gallo y Doris Tijerino; al Teniente Coronel Ramón Ernesto Sosa (Jefe de las Brigadas Especiales de Desarme) y la Viceministro de Acción Social, Nora Arguello.  Los recontras demandaron como condición para liberar a los rehenes la inmediata destitución del ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo; del Jefe de las FF.AA., Humberto Ortega; y del Jefe de Seguridad del Estado, Lenín Cerna.  Asimismo, los rearmados insistieron en el cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Gobierno de Violeta Chamorro al inicio de su gestión, relativos a dotar de tierras y asistencia técnica a los efectivos desmovilizados de la antigua Resistencia Nicaragüense.  Las negociaciones del Gobierno con los rebeldes, para liberar a los secuestrados, sufrieron un impasse inicial con la movilización de efectivos militares del Ejército Popular Sandinista a la zona, contraviniendo las instrucciones de los rearmados.  

                  Sin embargo, --siempre según las informaciones proporcionadas-- esta tensa calma fue rota tan sólo 24 horas después, cuando un grupo armado de recompas (ex-miembros del Ejército Popular Sandinista), asaltó la sede de la Unión Nacional Opositora (UNO) en Managua, tomando como rehenes a unas 50 personas, entre periodistas y líderes de la oposición.  Entre los que fueron capturados están el Vicepresidente Virgilio Godoy, el ex-Presidente de la Asamblea Legislativa, Alfredo César y el líder socialcristiano Humberto Castilla.  La acción fue ejecutada por el autodenominado "Comando por la Dignidad y la Soberanía" y fue en directa represalia por el secuestro de Quilalí.  La Comisión Interamericana fue informada, asimismo, que el jefe de la operación, Donald Mendoza, alias "Comandante 31", un ex-militar sandinista retirado, exigió la liberación de la delegación gubernamental que permanecía en poder de "El Chacal", así como la inmediata integración de una comisión negociadora, encabezada por el cardenal Miguel Obando y Bravo.  Finalmente, los rehenes de ambos lados fueron liberados el 26 de agosto de 1993, gracias a las negociaciones paralelas de una comisión integrada por representantes de la iglesia, grupos de derechos humanos, el Gobierno, la Comisión Internacional de Verificación de la Organización de los Estados Americanos (CIAV-OEA) y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).  

                 También se ha informado a la Comisión Interamericana que los hechos de violencia continuaron en la norteña localidad de San Ramón, Departamento de Matagalpa.  En efecto, el 31 de agosto de 1993, --según las informaciones recibidas-- un grupo de ex-miembros del Ejército Popular Sandinista al mando de Mamerto Herrera ingresó a dicha localidad a fin de exigir la inmediata liberación de su hermano, quien se encontraba en prisión por delitos comunes.  Al día siguiente, a la 1 a.m. aproximadamente, --siempre según las informaciones proporcionadas-- una patrulla de la Policía Nacional y efectivos del Ejército Popular Sandinista irrumpieron violentamente en dicho poblado disparando indiscriminadamente con el objeto de neutralizar a los rebeldes.  La Comisión Interamericana fue informada que dichos combates dejaron como resultado cuatro personas muertas y cinco heridas.  Asimismo, dos de los cinco muertos pertenecían al grupo de "recompas" (ex-miembros del EPS) y los tres restantes eran civiles.  

                 Según las informaciones recibidas, el 20 de septiembre de 1993, se produjo una huelga de transporte después de que el Gobierno decidió subir el precio del combustible en un 13.5 % y aplicar un nuevo impuesto a la tenencia de vehículos.  Dicha huelga dejó un saldo de dos muertos y numerosos heridos, así como daños a la propiedad pública y privada, después de que la policía recibió la orden de realizar una "operación limpieza" con el objeto de desbloquear las carreteras.  Según las informaciones proporcionadas, el enfrentamiento armado se inició en la tarde del martes 21 de septiembre del año en curso en la carretera que se encuentra con dirección al aeropuerto internacional, sector este de Managua, y tuvo una duración aproximada de 30 minutos.  La Comisión Interamericana ha sido informada, asimismo, que los muertos han sido identificados como Saúl Alvarez, Comandante de la Policía, y Romelda Martínez, madre de familia, quien se hallaba en su casa.  Es pertinente indicar que la huelga y las acciones de violencia fueron llevadas a cabo --según las informaciones recibidas-- por la Comisión Nacional de Transporte, la que agrupa a cooperativas de filiación sandinista, dirigidas y apoyadas de manera pública por el FSLN, a través de su Secretario General, Daniel Ortega.  

                 La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha recibido información según la cual a mediados del mes de octubre de 1993 cuatro helicópteros del Ejército Popular Sandinista realizaron bombardeos intimidatorios sobre la población civil de tres comunidades del Municipio de Murra, en el Departamento de Nueva Segovia.  Se ha señalado que las comunidades campesinas se vieron obligadas a refugiarse en Honduras, debido a que el Ejército inició un operativo denominado "Por la paz y la Estabilidad".  Dicho operativo --siempre según las informaciones proporcionadas-- estuvo dirigido a combatir a los rebeldes del autodenominado "Frente Norte 3-80"; sin embargo, los efectivos militares realizaron bombardeos indiscriminados sobre los mencionados poblados.    

               B.               INFORMES DE LA COMISION TRIPARTITA  

               La Comisión Tripartita fue establecida el 2 de octubre de 1992 a iniciativa de la señora Presidente de Nicaragua, doña Violeta Barrios de Chamorro, a fin de analizar y esclarecer las violaciones de los derechos humanos de los ex-miembros de la Resistencia Nicaragüense.  Asimismo, analizar los casos de violencia que han afectado a otros sectores de la población dentro del marco de los conflictos colectivos y por último, los casos en que los presuntos autores de los hechos sean ex-miembros de la Resistencia Nicaragüense.  Dicha comisión está integrada por un miembro del Poder Ejecutivo, el Cardenal Miguel Obando y Bravo, y la Comisión Internacional de Apoyo y Verificación de la Organización de los Estados Americanos.  

                 Entre las facultades de la Comisión Tripartita está la de formular recomendaciones a la Presidente de la República con respecto a los casos que ha investigado.  Así, desde el período de instalación de la mencionada comisión hasta la fecha, se han presentado dos informes que contienen recomendaciones sobre un total de 28 casos que se refieren a 53 víctimas de homicidio de la ex-Resistencia Nicaragüense.

                   El primer informe fue presentado el 15 de febrero de 1993 y contiene los siguientes datos estadísticos:[1]


# CASO

AUTORES

VÍCTIMA

MOVIL

INVESTIGACION
POLICIAL O MILITAR

PRESUNCION DE NEGLIGENCIA

ó ENCUBRIMIENTO

PROCESO

JUDICIAL

DETENIDO

  # 60

CIVILES

(Cooperativistas)

Desmovilizado

Ex-Rn #310505

AGRARIO CON SUBSTRATO POLITICO

IRREGULAR

SI

SI

NO

  # 110

CIVIL

(Cooperativista)

Desmovilizado

Ex-Rn #211363

AGRARIO CON SUBSTRATO POLITICO

IRREGULAR

SI

NO

NO

  # 113

POLICIA

Desmovilizado

Ex-Rn #210044

POLITICO

IRREGULAR

SI

SI

SI

  # 71

E.P.S.

Desmovilizado

Ex-Rn #410704

POLITICO

INSUFICIENTE

SI

SI

SOBRE-     SEIDO

  # 67

DUDA

(E.P.S. o Civil)

Desmovilizado

Ex-Rn #630052

POLITICO

INSUFICIENTE

SI

SI

NO

  # 86

CIVILES

(Cooperativistas)

Desmovilizado

Ex-Rn #311030

AGRARIO CON SUBSTRATO POLITICO

IRREGULAR

SI

NO

NO

  # 112

CIVILES

(recompas)

Desmovilizado

Ex-Rn #512740

POLITICO

IRREGULAR

SI

NO

NO

  # 119

E.P.S.

Desmovilizado

Ex-Rn #211365

POLITICO

TARDIA

SI

SE DESCO-NOCE

NO

  # 70

CIVIL

Desmovilizado

Ex-Rn #210779

NO ESTA CLARO

IRREGULAR

SI

SI

NO

  # 126

CIVIL

Familiar de Desmovilizado

Ex-Rn #1911488

AGRARIO CON SUBSTRATO POLITICO

NORMAL

NO

SI

NO


Asimismo, el 3 de junio de 1993 la Comisión Tripartita presentó su segundo informe, el cual se resume a continuación:[2]

 

 

CASO

VÍCTIMAS

AUTORES

MOVIL

INVESTIGACION OFICIAL

NEGLIGENCIA ó ENCUBRIMIENTO

PROCESO

JUDICIAL

DETENIDO

115

EX-RN

RECOMPAS

No Determinado

No se hizo

SI

NO

NO

83

EX-RN

CIVILES

No Determinado

Normal

NO

SI

NO

93/106

EX-RN y Civiles (14)

EPS

Político

No se hizo

SI

NO

NO

61

EX-RN

EPS

Común

Irregular

SI

SI

NO

120/123

EX-RN (6)

CIVILES

Agrario/c/subs-trato Político

Irregular

SI

SI

NO

129

EX-RN

Recompas

Político

Irregular

SI